Nuestra presidenta Claudia Sheinbaum respondió este lunes en la mañanera al artículo del diario británico The Guardian que la posicionó como “la líder de izquierda más popular del mundo”. Pero la respuesta no fue de halago propio, fue de raíz: el reconocimiento internacional, dijo, es bienvenido, pero lo más importante es el respaldo del pueblo de México. Y el respaldo del pueblo no se gana en portadas extranjeras, sino en el trabajo cotidiano de gobernar cerca, con honestidad y entregando resultados.
“Lo que más nos importa es el apoyo del pueblo. Nosotros no llegamos para ser reconocidos afuera, llegamos para mantener los principios de la transformación de México. Mientras eso exista, la transformación va a continuar”, expresó nuestra presidenta Claudia Sheinbaum.
Una respuesta que pone primero al pueblo
The Guardian destacó su aprobación del 70% sostenido, su liderazgo como referente global de la izquierda, su carácter como primera mujer presidenta de México. La respuesta de Sheinbaum fue clara: que ese reconocimiento existe porque primero existe el respaldo popular, y que sin ese respaldo nada de lo demás importaría. “El amor al pueblo es lo más poderoso que pueda haber”, dijo. Y el amor a la patria, agregó.
La fórmula que el mundo reconoce
¿Qué ven los medios internacionales en nuestra presidenta? La fórmula que ella misma articuló en la mañanera. Cercanía con el pueblo: las giras de los fines de semana, las mañaneras todos los días, las decisiones que llegan al territorio donde se viven. Honestidad: un gobierno sin lujos, sin saqueos, sin pactos en la sombra. Resultados: vivienda, salud, becas, seguridad, soberanía energética, economía estable, Mundial exitoso. No traicionar: el principio que une al movimiento. Esa es la fórmula. Y, como dijo nuestra presidenta, va más allá de un partido político, va más allá de Morena.
Un movimiento histórico que el mundo observa
Nuestra presidenta lo sintetizó con generosidad: el reconocimiento de The Guardian no es a ella en lo personal, es a un movimiento histórico, la Cuarta Transformación, que ha venido tejiendo durante años una nueva relación entre el pueblo y su gobierno. Es esa hermandad entre el Estado y la ciudadanía, ese encuentro entre lo institucional y lo popular, lo que el mundo está observando con sorpresa y con interés.
Esa es la fuerza de la Cuarta Transformación
Cuando una presidenta agradece el reconocimiento internacional pero pone el corazón en el pueblo que la eligió, cuando entiende que la verdadera fortaleza viene de la cercanía, no de los aplausos lejanos, cuando reconoce que su liderazgo se construye en cada plaza, en cada miércoles de vivienda, en cada partido de la Selección festejado en colectivo, lo que se demuestra es que la Cuarta Transformación no es un proyecto personal: es un proyecto del pueblo. Esa es su fuerza. Y por eso el mundo entero la voltea a ver.

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