Nuestra presidenta Claudia Sheinbaum llegó este día a San Quintín, Baja California, para encabezar el Plan de Justicia para Trabajadores Agrícolas de San Quintín, una estrategia que pone el foco donde durante décadas nadie quiso mirar: en las jornaleras y jornaleros que con su trabajo cotidiano sostienen una de las regiones agrícolas más importantes del país. Es una visita cargada de historia, porque San Quintín no es cualquier lugar: es uno de los grandes nombres de las luchas laborales del campo mexicano.
Las manos que cosechan para todos
Antes de hablar del Plan, hay que hablar de las personas. En San Quintín trabajan miles de hombres y mujeres, muchos provenientes de pueblos indígenas de Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Michoacán y de otros estados del sur del país, que migran cada temporada para cosechar fresas, frambuesas, jitomates, pepinos y otros productos que se consumen en cualquier supermercado de México y de Estados Unidos. Durante años, esa fuerza laboral fue invisible para el Estado: salarios bajos, viviendas precarias, sin servicios de salud, sin escuelas suficientes, sin reconocimiento. Hoy nuestra presidenta llega a saldar esa deuda histórica.
Lo que el Plan de Justicia trae a San Quintín
El plan no es un anuncio aislado. Es una estrategia integral que atiende varios frentes al mismo tiempo: mejores condiciones laborales y salarios dignos, vivienda con todos los servicios, acceso a la salud mediante el IMSS Bienestar, educación para las niñas y niños jornaleros que viajan con sus familias, infraestructura básica, caminos, agua potable, electricidad, y un componente fuerte de bienestar social que reconoce a estas familias como sujetos de derecho, no como mano de obra desechable.
Una agenda que se articula
La visita de nuestra presidenta a San Quintín se suma a otras acciones recientes que la 4T ha venido construyendo para la región. Hace apenas unos días, en el Plan de Justicia Energética anunciado por la CFE, San Quintín apareció entre las prioridades, con 30 obras de electrificación que beneficiarán a 8 mil personas. A esto se suma el avance del Programa Vivienda para el Bienestar y la construcción del Servicio Universal de Salud que arrancará en 2027. Todo conectado, todo dirigido al mismo pueblo trabajador.
Una visita con peso histórico
San Quintín es un lugar especial en la historia de México. Las y los jornaleros que viven y trabajan en esta región han protagonizado movilizaciones, paros y marchas para exigir lo más básico: que su trabajo sea valorado, que sus derechos sean respetados, que sus familias vivan dignamente. La visita de nuestra presidenta es, en ese sentido, el reconocimiento de un pueblo trabajador que durante años pidió ser escuchado. Hoy lo es. Hoy llega no la promesa, sino el plan con compromisos.
Esa es la fuerza de la Cuarta Transformación
Cuando una presidenta viaja a la región más alejada del país no a inaugurar un foro de élite, sino a escuchar y atender a quienes trabajan la tierra, cuando los Planes de Justicia se multiplican región por región para saldar deudas que el viejo régimen ignoró, cuando la 4T construye vivienda, salud, electricidad y derechos en el mismo paquete, lo que se está haciendo es devolverle al campo mexicano la dignidad que siempre debió tener. Esa es la fuerza de la Cuarta Transformación.

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