La presidenta Claudia Sheinbaum recibió este lunes en su conferencia matutina a una familia de comerciantes del Centro Histórico de la Ciudad de México, conocida por ser la cuidadora del pato Merlín, una mascota que se hizo viral durante las celebraciones del Mundial 2026.
Un encuentro con la familia trabajadora
Carla, una madre soltera de 48 años, junto a sus hijos Carlos de 22 y Cristian de 14, expresaron su agradecimiento por la invitación. Ante los medios, Carla declaró: “Nos sentimos muy honrados de estar aquí con la Presidenta, es un honor para nosotros estar enfrente de ustedes y que el mundo entero conozca lo que es la parte bonita mexicana”. La familia se dedica a la venta ambulante de bebidas en las calles del Centro Histórico.
Durante su intervención, Carla enfatizó el carácter humilde de su familia ante la fama repentina: “Somos una familia muy aterrizada. Esta situación no nos está haciendo sentir más que nadie, somos iguales, somos el pueblo”.
La historia detrás del pato viral
Según relató Carla, la popularidad de Merlín comenzó de forma espontánea. Aunque el pato ya tenía cierta presencia en redes sociales, su imagen se expandió internacionalmente durante los festejos por los triunfos de la Selección Mexicana en el Mundial.
Cristian, el hijo menor de 14 años, ayuda a su madre después de la escuela, incluidos fines de semana. Su hermano mayor, Carlos, también trabaja a diario a pesar de haber pasado recientemente por un tratamiento en un hospital psiquiátrico por un trastorno de psicosis.
Cuidados y proyección internacional
Los periodistas preguntaron por los cuidados del pato, reconocible por sus calcetines protectores y su playera de la Selección Mexicana. Carla detalló que su dieta incluye comida especial para aves, verduras, frutas, proteínas, caracoles vivos y grillos, y que los domingos “come un taco de carnitas”. La familia confirmó que Merlín recibe atención veterinaria y que su expectativa de vida es de entre 14 y 17 años.
La popularidad del pato ha cruzado fronteras, con aficionados en Vancouver vistiendo a sus propios patos y comercializando figuras inspiradas en él, además de que la FIFA grabó un comercial con su imagen.
Un símbolo de humanismo y trabajo
La presidenta Sheinbaum explicó que la invitación forma parte de la visión humanista de su gobierno. “Es un asunto de humanismo, de que se conozca a la familia, quiénes son, su problemática”, señaló, añadiendo que buscarán que “la fama que han adquirido se traduzca en una mejor calidad de vida”. Anunció que los programas de bienestar del gobierno estarán disponibles para ellos.
Carla cerró su participación con un mensaje sobre la imagen de México: “No somos esa parte que dicen que son muertes, que son cosas difíciles. Somos la parte trabajadora, somos esa parte de la buena familia mexicana”. La familia afirmó que estar en Palacio Nacional “ha sido lo mejor que nos ha pasado en esta vida”.

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