Nuestra presidenta Claudia Sheinbaum trajo este lunes los resultados que demuestran el buen rumbo de nuestro país: el Programa Vivienda para el Bienestar va muy bien. Ya atiende a cerca de 7 millones de personas en el país, hay 274 mil viviendas en construcción, 604 mil contratadas y 5.1 millones de créditos reestructurados que ya dejaron de ahorcar a las familias mexicanas. “Vamos muy bien”, lo dijo con la calma de quien sabe que el programa está cambiando vidas.
“Para nosotros, a diferencia del periodo neoliberal, hay derechos del pueblo de México que constituyen lo que llamamos un estado de bienestar: educación, salud y vivienda a precios justos”, expresó nuestra presidenta Claudia Sheinbaum.
La diferencia con el periodo neoliberal
Nuestra presidenta lo explicó con claridad. Durante décadas, el viejo régimen le construyó vivienda solo a quien podía pagar. Hoy es al revés: el Programa Vivienda para el Bienestar está dirigido principalmente a trabajadoras y trabajadores que ganan entre 1 y 2 salarios mínimos, empleadas del hogar, obreros de la construcción, mujeres que sostienen familias, jóvenes que apenas empiezan. Nunca antes en la historia hubo un programa de vivienda enfocado a quienes menos tienen. Y nuestra presidenta lo está haciendo realidad, casa por casa.
Hogares que crecen, créditos que dejan de doler
Al inicio de esta administración, 4.8 millones de familias mexicanas estaban atrapadas en créditos del Infonavit y Fovissste que se inflaban año con año, aunque cumplieran con sus pagos. Era la herencia leonina del modelo neoliberal. Hoy, 4.4 millones de esos créditos ya están saneados, 457 mil totalmente liquidados y, sobre todo, las familias respiran. Eso es justicia social en su versión más concreta.
Patrimonio para las mujeres
Y aquí va el dato que llena de orgullo: en las acciones de regularización del INSUS, 63.4% de las escrituras quedan a nombre de mujeres. 715 mil familias ya están incorporadas a procesos de regularización, superando la meta prevista para esta etapa. Nuestra presidenta lo ha dicho muchas veces: cuando las mujeres tienen patrimonio, tienen autonomía. Y la 4T cumple con esa promesa.
Esa es la fuerza de la Cuarta Transformación
Cuando un programa beneficia a 7 millones de personas, cuando las viviendas se entregan en Tabasco, Quintana Roo, Yucatán, Tamaulipas y Veracruz, donde el viejo régimen jamás llegó, cuando millones de familias dejan de cargar con créditos impagables, lo que se construye no es solo vivienda: es dignidad, patrimonio y futuro para el pueblo trabajador. Esa es la fuerza de la Cuarta Transformación.

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