Nuestra presidenta Claudia Sheinbaum firmó este miércoles un acuerdo nacional con productores de 18 estados de la República y con comercializadores de centrales de abasto y tiendas de autoservicio para garantizar la producción de jitomate primero al mercado mexicano, antes que a la exportación, y para aplicar un esquema de ordenamiento que permita reducir el precio del producto. La consigna que acompaña la decisión, “Por el bien de todos, primero los pobres”, resume el principio que ha guiado a la Cuarta Transformación desde el primer día.
Productores de 18 estados, centrales de abasto y autoservicios
El acuerdo se sostiene en una premisa sencilla: la mesa del pueblo no puede depender de los vaivenes de la exportación. Las y los productores mexicanos producen jitomate de la mejor calidad del mundo y es justo que ese jitomate, antes de cruzar la frontera, llegue a los hogares mexicanos a un precio accesible. Las centrales de abasto y las tiendas de autoservicio suscribieron también el compromiso, cerrando una cadena que va del campo a la cocina del pueblo.
Consenso, no controles
Nuestra presidenta ha optado por el camino que distingue a este gobierno: el diálogo con la cadena productiva en lugar del control de precios. La razón es de fondo. El productor no puede ser sacrificado para que baje el precio al consumidor, ni el consumidor puede pagar el costo de una cadena sin reglas. Por eso, este miércoles, la fórmula fue el consenso: una mesa donde productores, distribuidores y autoservicios acordaron que el jitomate llegue a las familias en condiciones justas, sin lastimar la economía agrícola.
“Hoy firmamos con productores de 18 estados de la República y con comercializadores de centrales de abasto y tiendas de autoservicio, un acuerdo para garantizar la producción de jitomate para el mercado nacional antes que la exportación y un esquema de ordenamiento que permita bajar el precio. Por el bien de todos, primero los pobres”, expresó nuestra presidenta Claudia Sheinbaum.
Un escudo más para la canasta básica
El jitomate ha sido uno de los productos que más ha movido el precio de las frutas y verduras en las últimas semanas, presionando la canasta básica de las familias mexicanas. Con este acuerdo, nuestra presidenta suma una herramienta más al escudo que ya construyó con el PACIC, los acuerdos contra la carestía y la gasolina magna por debajo de los 24 pesos. Cada herramienta dice lo mismo: el pueblo primero.
Esa es la fuerza de la Cuarta Transformación
Cuando el gobierno se sienta con quienes producen y con quienes distribuyen para cuidar a quienes consumen, al pueblo trabajador, a las familias de menores ingresos, a las y los mexicanos que cada día llenan su mesa, lo que se ejerce no es economía de mercado sin alma: es economía moral con humanismo mexicano. Esa es la fuerza de la Cuarta Transformación.

Deja un comentario