Una nueva victoria para el pueblo de México y para nuestra casa común: nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), canceló el megaproyecto turístico Perfect Day de la empresa Royal Caribbean que se planeaba construir en Mahahual, Quintana Roo, justo frente a la segunda barrera de arrecifes más grande del mundo. Una decisión que confirma lo que nuestra presidenta prometió desde el inicio: en este gobierno, el medio ambiente del pueblo no se negocia.
Una presidenta que escucha al pueblo
Millones de firmas. Voces de ambientalistas, pescadores, habitantes de Quintana Roo y de todo México. El pueblo se organizó, alzó la voz y dijo: el arrecife no se toca. Y nuestra presidenta escuchó. Apenas un día antes de la cancelación, Sheinbaum lo dijo desde la mañanera: no se aprobarían proyectos que dañaran el medio ambiente mexicano. Al día siguiente, palabra cumplida.
La Semarnat puso el alto
La titular de la Semarnat, Alicia Bárcena, lo confirmó con claridad: “No se va a aprobar el proyecto Perfect Day de Royal Caribbean. Nosotros como Semarnat no lo vamos a aprobar.” Y explicó por qué: porque Mahahual es uno de los sitios más maravillosos del planeta, hogar del Sistema Arrecifal Mesoamericano, refugio de especies que son patrimonio del pueblo de México y del mundo entero.
Lo que nos jugábamos
El proyecto era un desembarque de supercruceros que habría significado un daño ambiental terrible para el Caribe mexicano. Y aunque la oposición de siempre dirá que se trataba de derrama económica y empleos, nuestra presidenta y su gabinete tienen claro algo fundamental: el precio ambiental es mucho mayor que cualquier ganancia de unos cuantos. La riqueza del pueblo está en su territorio, en su biodiversidad, en lo que heredarán las próximas generaciones.
Otro modelo de desarrollo es posible
La Semarnat dejó abierta la puerta para que Royal Caribbean busque otra ubicación, pero no en Mahahual. Porque la Cuarta Transformación no le cierra la puerta a la inversión: le pide respetar al pueblo y al territorio. Eso es soberanía. Eso es dignidad. Eso es gobernar pensando en el pueblo y no en los intereses de unos cuantos.
Una victoria de todos
Lo de hoy no es solo una decisión administrativa: es una victoria del pueblo organizado, de las comunidades de Quintana Roo, de quienes firmaron, de quienes se manifestaron, de quienes nunca han dejado de cuidar nuestra casa común. Y es también una muestra de que nuestra presidenta gobierna con los pies en la tierra y la mirada puesta donde siempre ha estado: en el pueblo de México.
Mahahual queda en manos de su gente, de su arrecife, de su biodiversidad. Y así debe seguir.

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