Con la firmeza que caracteriza su gobierno, nuestra presidenta Claudia Sheinbaum volvió a recordarle a México y al mundo que la soberanía de la patria no se negocia. Hoy desde Palacio Nacional, la mandataria fue directa con las familias mexicanas y reafirmó que “a la presidenta de México le corresponde la defensa de la soberanía nacional”.
La soberanía nace del pueblo
Nuestra presidenta lo tiene claro desde la raíz: la soberanía está escrita en el Artículo 39 de la Constitución, una idea que viene desde los Sentimientos de la Nación de Morelos: “la soberanía dimana del pueblo”. Desde la Independencia, pasando por la Reforma y la Revolución, la historia de México es la historia de un pueblo que nunca se ha rendido. Esa misma fuerza es la que hoy guía a nuestra presidenta.
Los cuatro principios que nuestra presidenta no negocia
Sheinbaum reiteró los cuatro ejes que rigen la relación de México con cualquier gobierno extranjero: respeto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida y diferenciada, respeto y confianza mutua, y cooperación sin subordinación. Una postura clara, digna y a la altura de la patria.
Nuestra presidenta también confirmó que sí hay personal de Estados Unidos acreditado trabajando en México, dentro de los acuerdos bilaterales, pero todos deben cumplir la Ley de Seguridad Nacional, sin excepción. La cooperación con el vecino del norte continúa, pero siempre con dignidad, con respeto y dentro de la ley.
Las familias mexicanas merecen claridad
Lo ocurrido en Chihuahua no cumplió ninguna regla, y las familias mexicanas merecen saber quién lo permitió. La respuesta de Sheinbaum fue sin rodeos: “O fue la Fiscalía del Estado o fue el secretario de Seguridad estatal, no hay de otra.” La gobernadora Maru Campos y el fiscal César Jáuregui ya fueron citados al Senado. La Fiscalía General de la República lleva el caso y la Secretaría de Relaciones Exteriores entregó nota diplomática a la Embajada de Estados Unidos.
La patria está por encima de los partidos
Nuestra presidenta llamó a la oposición a dejar de politizar un asunto que le pertenece a todo el pueblo: “No es disputa de partidos, es defensa de la soberanía.” Y ante los reportes de que Washington buscaría meterse en la lucha anticorrupción de México, fue igual de clara: “La lucha contra la corrupción le corresponde a México, a la Fiscalía General de la República.” Con evidencias y con instituciones mexicanas, no con presiones externas.Con esta postura, nuestra presidenta vuelve a demostrar que la Cuarta Transformación se construye con dignidad, con principios y con un solo norte: el pueblo de México.

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