La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este viernes que el denominado Plan B de la reforma electoral ha sido ratificado por el Congreso de la Unión y por 20 legislaturas estatales, adquiriendo así carácter constitucional. Durante su conferencia en Palacio Nacional, la mandataria resaltó que el eje central de esta modificación es la eliminación de privilegios dentro del sistema político mexicano.
Medidas centrales de la transformación
Sheinbaum detalló seis cambios fundamentales que integran la reforma: la prohibición de la reelección, la eliminación del nepotismo en puestos públicos, la reducción de recursos para los congresos estatales, la disminución del número de regidores en los ayuntamientos, el fin de las pensiones doradas y el recorte de salarios, bonos y seguros médicos para consejeros y magistrados electorales. Según explicó, estas disposiciones buscan reducir el gasto público y limitar beneficios considerados excesivos.
“Abajo los privilegios, con todas sus letras”
Proceso de implementación
La presidenta indicó que, aunque la reforma ya es constitucional, aún falta un trámite administrativo para que entre en vigor. El dictamen debe regresar al Senado para su declaratoria formal y posterior publicación en el Diario Oficial de la Federación. “Esto ya es un hecho para el país, solo está por publicarse”, afirmó Sheinbaum.
Origen y alcance del Plan B
Este plan ajustado surgió después de que la iniciativa original no consiguiera la mayoría calificada necesaria en la Cámara de Diputados. Al modificar el proyecto y excluir algunas propuestas controvertidas, como la de vincular la revocación de mandato con los comicios de 2027, el bloque oficialista logró los votos para avanzar con una versión más acotada. Sheinbaum defendió que los cambios aprobados representan una transformación estructural dirigida a la austeridad y al combate de privilegios en el ámbito electoral, perfilándose como una de las principales reformas en la materia del actual gobierno.

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