La presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación busca recuperar su influencia de décadas pasadas, algo que según la mandataria ya no es posible y debe evitarse con todas las herramientas legales.
El poder histórico de la CNTE
Por muchos años, este sindicato mantuvo un control casi total sobre el sistema educativo en varios estados del sur del país, especialmente en Oaxaca. Desde ahí, manejaron miles de millones de pesos del presupuesto educativo y decidían quién obtenía plazas, obras, apoyos, estímulos y becas.
Ningún gobierno anterior pudo hacerles frente efectivamente. El columnista Sergio Valle opinó que “Me parece que la Presidenta tiene razón” en su postura de impedir ese regreso.
Un problema persistente
Valle señaló que si a cada solución presentada por el gobierno estos grupos le encuentran un problema, entonces el verdadero problema son ellos mismos. Recordó que el expresidente Enrique Peña Nieta comentó alguna vez que “nada les embona”, una frase que, aunque a la izquierda no le guste, aplica a la situación actual.
Fue Peña Nieto quien intentó cerrar ese capítulo con su reforma educativa, pero quien lo sucedió en el cargo lo reabrió al tejer alianzas por todos lados con tal de llegar a Palacio Nacional.
La normalización de la narcocultura
En otro tema, el columnista criticó la normalización de la llamada “narcocultura” por parte de actores políticos, algo que consideró inaceptable. Señaló el daño causado por grupos criminales que se adueñaron de regiones enteras y decidieron sobre la vida y patrimonio de miles de personas.
El caso más reciente es el de un diputado local de Michoacán del Partido del Trabajo, Baltazar Gaona, quien también es presidente de la mesa directiva. A este legislador se le ocurrió llevar una banda al salón de plenos para interpretar, desde el presídium, una pieza claramente identificada con uno de los fundadores del Cártel de Sinaloa.
Falta de selección en perfiles
Valle cuestionó por qué los partidos de la Cuarta Transformación, teniendo altas posibilidades de triunfo en las últimas tres elecciones, no se esmeraron más en seleccionar mejores perfiles para sus candidaturas. Planteó la duda de si este caso es un ejemplo del nivel de poder e influencia que el narcotráfico ejerce sobre el poder público.
Finalmente, el columnista comentó que los políticos involucrados en estos hechos suelen indignarse, alegar guerra sucia y negar todo antes de mostrar humildad para reconocer sus errores.

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