Nuestra presidenta Claudia Sheinbaum dio la explicación más clara de qué cambió en México a partir de 2018: “Se separó el poder político del poder económico”. La mandataria respondió a la campaña de los “comentócratas” que la acusan de “narcogobierno” con tres mensajes contundentes: los resultados sin precedentes en seguridad, una demanda clara a Estados Unidos para hacer su parte, y la verdad detrás del enojo de los opinadores, perdieron sus privilegios.
Una presidenta que sirve al pueblo, no a las élites
Para nuestra presidenta, lo que cambió en 2018 es histórico: terminaron 36 años de gobiernos vinculados a los grandes intereses económicos, y comenzó una etapa donde el recurso público vuelve al pueblo en forma de hospitales, escuelas, becas, pensiones, carreteras, trenes y bienestar. Como ella misma dijo: “Cuando no hay corrupción, el dinero alcanza y damos resultados; gobernar significa servir.”
Las cifras que callan la propaganda
Frente a la narrativa de la “narcopolítica” que se repite en algunos medios y desde sectores en Estados Unidos, la respuesta de nuestra presidenta fue contundente, desde el 2018 se ha dado una reducción significativa de los homicidios dolosos, el 40% menos, también se han dado importantes detenciones y extradiciones vinculadas al crimen organizado, con AMLO fueron cerca de 45 mil detenciones, 66 relacionadas con grupos de narcotráfico, de las cuales 39 fueron cabecillas o integrantes relevantes y con nuestra presidenta Sheinbaum, van cerca de 50 mil detenidos, 672 vinculados a grupos del narco, y 56 cabecillas o integrantes relevantes capturados.
Desde el 2018 la impunidad y la inseguridad han sido combatidas desde la raíz, y la presidenta tiene bien claro que: “Si hay pruebas contra cualquier funcionario, que la Fiscalía actúe. Nosotros no tenemos nada que esconder.”
Estados Unidos debe hacer lo que le corresponde
Nuestra presidenta también le habló de frente a Estados Unidos: la cooperación debe ser corresponsable. EUA debe reducir el consumo de drogas, frenar el tráfico de armas que cruza a México (75% vienen de Estados Unidos, según el propio Departamento de Justicia), combatir el lavado de dinero en su sistema financiero y atacar a los cárteles que operan en su territorio. Y respecto a la soberanía, la mandataria fue clara: coordinación con información sí, operativos extranjeros nunca.
Esta semana visitan México el Secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Sara Carter y el embajador Greer.
El enojo de los comentócratas, explicado
Nuestra presidenta también puso en su lugar a los opinadores del viejo régimen. Mencionó a Raymundo Riva Palacio (director de Notimex con Salinas), Aguilar Camín (que recibía cheques del salinismo) y a Jorge Castañeda, entre otros. La razón del enojo es simple: antes vivían al amparo del poder, recibían canonjías, comían con el presidente y compartían el botín. Con la 4T eso se acabó. La publicidad oficial bajó de 10 mil millones de pesos con Peña Nieto a 3 mil millones con la Transformación. “No compramos conciencias, eso es del pasado.”
Una transformación que se siente en el corazón del pueblo
Mientras los comentócratas se enojan, las familias mexicanas reciben los resultados: empleo formal récord, salarios al alza, programas de Bienestar, vivienda, agua, salud y educación. Nuestra presidenta lo dijo con todas sus letras: “Una presidenta que no baja la cabeza, porque represento al pueblo de México y su dignidad.”

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