El Celtic se coronó campeón de la liga escocesa tras una victoria de 3-4 ante el Hearts en un partido definitorio decidido en los minutos finales, logro que compartió el defensa mexicano Julián Araujo.
Un desenlace dramático en Glasgow
Con el marcador empatado y a solo minutos del final, el Hearts de Edimburgo parecía resistir el asedio para romper una sequía de 66 años sin título, pero el Celtic, con goles de Daizen Maeda y Callum Osmand en el minuto 88 y el 99 respectivamente, arrebató la victoria y el campeonato.
La anotación de Maeda fue validada por el VAR después de una inicial anulación por fuera de juego, decisión que generó una polémica inmediata y provocó la invasión de la cancha por parte de la afición en los últimos segundos del encuentro.
Un duelo histórico y emotivo
El Hearts se había adelantado en el marcador con un gol de cabeza de Lawrence Shankland al minuto 43, aunque el Celtic logró empatar antes del descanso mediante un penal ejecutado por Arne Engels.
La segunda mitad se convirtió en un ejercicio de resistencia del equipo visitante, que incluso vio cómo un remate de Kelechi Iheanacho pegó en el poste a los 80 minutos, manteniendo viva la esperanza hasta el desenlace final.
La hegemonía se consolida en Glasgow
Con este triunfo, el Celtic asegura su quinto título de liga consecutivo, superando al Rangers y consolidándose como el máximo campeón de Escocia con 56 trofeos.
Para el Hearts, la derrota representa una cruel repetición de la historia, ya que la última vez que estuvieron cerca de un título, en la temporada 1986, también fue el Celtic quien se lo arrebató en la jornada final.

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