La Cámara de Diputados dio luz verde por unanimidad a la nueva Ley Federal de Cine y Audiovisual, una iniciativa que sustituye la normativa vigente desde 1992. El dictamen recibió 466 votos a favor en lo general y 462 en lo particular, sin votos en contra ni abstenciones, y fue enviado al Senado de la República para su siguiente trámite.
Defensa de la producción nacional
Alma de la Vega, diputada de Morena y presidenta de la Comisión de Cultura y Cinematografía, presentó la propuesta legislativa. En su exposición, destacó que México ocupa el cuarto lugar mundial en número de pantallas de cine, pero solo el 4% de los boletos vendidos corresponden a producciones nacionales.
“Esto no es casualidad, responde a una realidad marcada por la concentración en la distribución y exhibición de contenidos extranjeros que limita el acceso del público a las producciones mexicanas”, aseguró.
De la Vega enfatizó que la responsabilidad del Estado es actuar ante esta situación y afirmó que la presidenta Claudia Sheinbaum ha respondido con esta ley.
“No puede restringir la creatividad y no para imponer contenidos, sino para garantizar condiciones equitativas para que el cine mexicano tenga presencia, visibilidad y oportunidades reales, porque defender el cine nacional es un acto de defensa cultural”, garantizó.
Principales disposiciones de la nueva ley
Entre las medidas clave que establece la nueva legislación, la morenista señaló una cuota mínima obligatoria del 10% del tiempo de exhibición en salas para obras nacionales, con una permanencia mínima de catorce días, lo que duplica el tiempo actual. También se incluye la obligación para las plataformas digitales de contar con una sección visible y permanente para contenidos mexicanos.
Además, se contemplan incentivos fiscales de hasta el 30% del costo de producción para generar empleos, fortalecer cadenas productivas y fomentar la inversión. La ley también promueve medidas de inclusión y accesibilidad, como subtitulaje y autodescripción para personas con discapacidad, así como apoyos para creadores indígenas y afromexicanos. Una disposición establece que una copia de cada película mexicana será resguardada en la Cineteca Nacional.
Posición de la oposición y advertencias
Desde la bancada de Movimiento Ciudadano, el diputado Gibrán Ramírez celebró que se corrija
“la tendencia del desprecio a la cultura que marcó el gobierno anterior”
, refiriéndose al primer gobierno de Morena. Sin embargo, expresó preocupación por la disponibilidad de presupuesto para implementar la ley, advirtiendo que legislar sin fondos genera expectativas que podrían no cumplirse.
La diputada Ofelia Jasso, del PRI, consideró que la ley intenta corregir los errores y el abandono a la industria durante el sexenio pasado, recordando que su partido ya había denunciado en 2020 los efectos de la desaparición de fondos como el Fidecine.
“Es así como esta ley viene a tapar un hoyo que abrió el propio gobierno de la Cuarta Transformación”, abundó.
Por su parte, el diputado panista Omar Antonio Borboa coincidió en que no se pueden ampliar derechos sin financiamiento y advirtió sobre posibles riesgos en materia de competencia económica y conflictos con tratados internacionales, señalando que la industria es parte de un mercado global.

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