La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum instruyó a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) a vigilar de cerca a todos los participantes de la cadena productiva para evitar que se incremente el costo del kilogramo de tortilla, luego de que se anunciara una posible alza en su precio durante la tercera semana de abril de 2026.
Anuncio previo de incremento
El martes 14 de abril, Homero López, presidente del Consejo Nacional de la Tortilla (CNT), había anticipado que el precio de la tortilla subiría entre dos y cuatro pesos por kilo en la Ciudad de México y ciertas zonas del Estado de México. Este ajuste, según López, respondía a un presunto aumento en el costo de la harina de entre 450 y 500 pesos anunciado para el día siguiente, miércoles 15 de abril.
Sin embargo, el 16 de abril quedó establecido que el precio no se incrementaría como algunos sectores de la industria agroalimentaria habían venido advirtiendo.
Reacciones del sector y análisis
La Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla (UNIMT) se pronunció en desacuerdo con la necesidad del incremento propuesto, calificando la declaración del CNT como “alarmista”. No obstante, este gremio solicitó al Gobierno federal “reordenar el mercado” para corregir prácticas de competencia desleal y mejorar las condiciones del sector, señalando que, de atenderse esta problemática, el precio de la tortilla podría incluso disminuir hasta en un cinco por ciento.
Por otro lado, el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas indicó que el anuncio del Consejo Nacional de la Tortilla carece de fundamento en el precio del grano, ya que el valor del maíz blanco a granel tiene un promedio nacional de 5,284 pesos por tonelada, cifra inferior a los 6,618 pesos registrados en 2025.
Compromiso gubernamental
Al respecto, la presidenta Sheinbaum reiteró el compromiso de su gobierno de mantenerse alerta y trabajando para que no se materialice ningún aumento en el precio de los productos básicos que afecte la economía de las familias mexicanas.

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