La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, participó este sábado en la IV Reunión en Defensa de la Democracia en Barcelona, España, donde anunció que su país será sede del próximo encuentro internacional y propuso una declaración contra la intervención militar en Cuba.
Llamado a fortalecer la democracia
Durante el discurso inaugural del foro, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, hizo un llamado a “proteger y fortalecer” la democracia frente a los ataques al sistema multilateral. Ante una quincena de líderes internacionales, incluidos los presidentes de Brasil, Sudáfrica y Colombia, Sánchez aseguró la disposición de los asistentes a “hacer lo que sea necesario para proteger y fortalecer el sistema democrático”.
El mandatario español advirtió sobre una “peligrosa normalización del uso de la fuerza” y consideró que ha llegado el momento de que la ONU “sea renovada, reformada” y “dirigida por una mujer”.
Presencia de Sheinbaum marca deshielo bilateral
La asistencia de la presidenta mexicana a la cumbre, su primer viaje a Europa desde que asumió el cargo en octubre de 2024, fue vista como un nuevo paso en la mejora de las relaciones entre México y España. Estas se habían tensado previamente por la exigencia mexicana de disculpas por la conquista española de América.
Al respecto, Sheinbaum declaró antes de entrar a la reunión: “No hay crisis diplomática, nunca ha habido. Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria”. Este gesto se produce luego de que el rey Felipe VI de España reconociera en marzo que hubo abusos durante la conquista.
Reivindicación histórica y propuestas
En su intervención dentro del plenario, la mandataria mexicana realizó una reivindicación de su país y sus raíces. “Vengo de un pueblo que reconoce su origen en las grandes culturas originarias, aquellas que fueron acalladas, esclavizadas y saqueadas, pero que nunca fueron derrotadas, porque hay memorias que no se conquistan y raíces que nunca se arrancan”, sostuvo.
Además de anunciar que México albergará la próxima edición de la cumbre, Sheinbaum propuso que en esta ocasión se adopte “una declaración en contra de la intervención militar en Cuba”.
Contexto político y otros líderes
El encuentro, promovido por Brasil y España desde 2024, coincidió con una congregación de simpatizantes de la ultraderecha europea en Milán. El presidente colombiano, Gustavo Petro, aclaró que la cumbre no debe ser vista como antiestadounidense, sino como “una cumbre por una alternativa en el mundo”.
El evento también se desarrolló en paralelo al foro Global Progressive Mobilisation (GPM), un encuentro de fuerzas de izquierda, movimientos sindicales y pensadores. En la sesión de clausura del sábado intervinieron Sánchez, quien también preside la Internacional Socialista, y el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
Con su participación en estas reuniones, el jefe del gobierno español refuerza su oposición a las políticas del presidente estadounidense Donald Trump y a las acciones del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.

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